No queremos ser copadas

El diario Clarín publicó “El manual ideal de una mujer copada”, que da directivas sobre qué hacer para ser “copada” -neologismo asociado a algo que está bueno-; para tener, al fin y al cabo, reconocimiento social.

La filósofa Judith Butler afirma, en su libro “Deshacer el género”,  que el reconocimiento social es “parte de lo que busca el deseo”. Y un ser que no desea no existe. En cuanto al género, asevera que “en la medida en que está animado por el deseo, buscará también reconocimiento”. ¿Cómo se da ese reconocimiento del género “mujer”? Según el artículo del diario argentino, siendo “copada”.

El texto asocia, de manera implícita, ser copada con ser una mujer empoderada. Así, se comienzan a generar modelos ideales de individuo o colectividad; ¿cómo es una mujer empoderada? Se desvía el foco de las acciones que van dando poder y se coloca en un modelo inamovible, deseable, utópico.

Esta concepción limita y, al contrario de lo que se busca, discrimina a quienes no pueden o no quieren enmarcarse en ese ideal, y les quita la posibilidad de empoderarse. Al definir según ciertos criterios, aparta de ello a toda persona que no los cumple a rajatabla.

Ya planteó Simone de Beauvoir en “El segundo sexo” que al extirpar la concepción de “femineidad” de la palabra “mujer”, aparece un vacío, porque nada parece ser más allá de los adjetivos que se le imponen desde el exterior. Casi setenta años pasaron desde entonces, mas sigue siendo necesario afirmar que no hay una sola forma de ser mujer.

El término mujer, históricamente se ha complementado con alguna característica, porque parece no existir independiente y en esencia. Se proyecta el deseo de ser una mujer funcional, femenina, copada. ¿Es todo eso deseable?, ¿queremos ser mujeres copadas?, ¿por qué?, ¿copadas para quién?

Vamos a analizar algunos fragmentos del texto:

“Copada cae sola a una fiesta y se la banca”. Es decir, ir sola a una fiesta es horrendo, pero ‘Copada’ le pone el pecho a esa situación, no es que lo disfrute ni nada parecido.

“Copada te rema cena bizarra”. “Copada” se calla el hecho de que la situación es mala, se encarga de taparlo, la rema. Nuevamente, “se la banca”.

“Copada saca la billetera si al otro le falta”. “Copada” está de refuerzo para evitar problemas, ¿te imaginás que tenga iniciativa de pagar?

“Copada encuentra soluciones de inmediato cuando algún problema estalla”. Si no estás ahí para arreglar lo que se rompió, no sos copada. Es más, para ser copada no hay que tener ideas, hay que solucionar conflictos.

“Copada entrena la aceptación y la tolerancia”. ¿Aceptar qué?, ¿tolerar qué?, ¿la cena bizarra?, ¿aceptar no delatar a los “flojos de papeles”?

“Copada fue por décadas al analista y ya está de alta”. Porque ir a terapia solo es copado si está en el pasado y ahora ya estás óptima.

“Copada anda depilada y con interiores engamados [combinados] por si algo pasa”. Porque nadie va a querer tener relaciones sexuales contigo si decidiste que no querías depilarte o si tu ropa interior no combina con tu outfit. O imaginate que te lastimás en la calle y tu tanga no hace match con tu remera… Mejor que te niegues a recibir atención médica, porque sería un papelón terrible y ya no serías copada.

“Copada jamás te clava el visto”. No vayas a ignorar a esa persona que te manda cinco mensajes cada dos minutos, no te tomes tu tiempo para responder. Lo esencial es estar con el celular en la mano y vivir en función de cuándo te escriben l@s demás.

“Copada enciende termotanque y arregla la térmica”. Es preciso detenerse en esta oración, porque refleja lo que mencionamos sobre estereotipos e ideales. El discurso de empoderamiento afirma la independencia de la mujer y la no necesidad de hombres para las tareas que, comúnmente, se les designan a ellos. Pero ser “Copada” no es estar empoderada, si se tiene en cuenta todo lo que se viene leyendo hasta el momento, por lo que es una tergiversación del adquirir autonomía. Puedo estar absolutamente empoderada y no saber encender un termotanque o arreglar la térmica, porque no se trata de hacer todo lo que dijeron que no hiciéramos, sino de elegir.

“Copada es lectora y un toque feminista”. Nuevamente, el ser “Copada” es para el afuera. Así que, ya sabés, si preferís mirar series que leer, al menos chequeá en Google algunas sinopsis, no sea cosa de tener que decirle a alguien que no tenés idea de qué libro habla. Ah, y si vas a ser feminista, fijate que no se te vaya de las manos, suavizalo, de vez en cuando mandate un comentario machista, no te afirmes siempre, defendé tu derecho a elegir pero depilate todo el tiempo, por las dudas.

“Copada rara vez pide ayuda. Copada llora en silencio”. ¿Cómo que tenés amigas no copadas y se apoyan en los momentos difíciles?, ¿cómo que aceptás que no podés con todo?, ¿cómo que demostrás que algo te afecta? No sos nada copada. Ni humana.

“Copada trabaja desde los 16. Copada tiene más ring que Cassius Clay”. ¿Tenés 18, seguís estudiando y todavía no trabajás? Sentimos informarte que perdiste tu oportunidad de ser copada, hace dos años tendrías que haberte puesto en marcha. Y hacé que la vida te pegue piñas, si no, nunca vas a lograr ser copada.

“Copada hace amigas con facilidad”. Pero después llora en silencio y no pide ayuda.

“Copada suma décadas con dignidad. Copada se ríe a lo ancho y va al gym de forma regular. Copada trata de conservarse espectacular”. Importante aclarar que la dignidad de las décadas viene solo si vas al gym con regularidad y te conservás espectacular. ¿Qué?, ¿que tenés celulitis? Ah, entonces no hay posibilidades de que seas “Copada”. Volvé a nacer.

“Copada es tan copada que varios se le declaran”. No creas que ser copada se trata solo de independencia. Vos hacé todo lo que dijimos, pero si ves que no se te declaran varios, fallaste. Y ni se te ocurra salir de la casilla de la heteronormatividad, porque quedás automáticamente descalificada.

Para ser copada, entonces, hay que bancarse todo sola. Copada parece una “independiente airosa”, pero es pura resignación y cero iniciativa.

Minuto a minuto: sesión de la Cámara de Senadores (Uruguay)

  • Se aplazan dos de los seis puntos de la orden del día
  • Designio de embajadores en la República de Colombia y la República Helénica
  • Tratado de protección de inversiones entre Uruguay y Chile
  • Nombramiento de fiscales adscritos
  • Escuelas de Salto llevan ahora el nombre de dos ciudadanos ilustres

SOFÍA PINTO.- La Cámara de Senadores de la República Oriental del Uruguay tuvo hoy una sesión ordinaria. Se discutió, nuevamente, sobre la financiación de partidos políticos, aunque se postergó la decisión por la ausencia del senador Luis Alberto Heber. Además, los legisladores votaron el designio de embajadores en Colombia y Grecia, un tratado de protección de inversiones con Chile, el nombramiento de dos fiscales y el cambio de nombre de dos centros de estudio de Salto.

11:45.- Fue una sesión ordinaria, con pocas intervenciones y varias ausencias. Se pidieron seis licencias para las próximas sesiones, por motivos personales. Los senadores en Uruguay tienen derecho a treinta días de licencia por causas personales, sin necesidad de justificación, además de las correspondientes por enfermedad, maternidad o paternidad, según lo establecido por el artículo 1º de la Ley 17.827.

11:30.- Tras el final de la sesión de Cámara de Senadores, se aprobaron cuatro de los seis puntos marcados en la orden del día y se aplazaron dos: el financiamiento de los partidos políticos, tema puesto en agenda hace unas semanas por iniciativa del oficialismo, y el proyecto de construcción de una terminal Fluvio-Marítima. Antes de noviembre, receso parlamentario, el Frente Amplio espera que el proyecto de ley sobre financiamiento de partidos políticos pase a diputados, para que se apruebe antes de las elecciones de 2019.

11:26.- La presidenta de la Cámara de Senadores, Lucía Topolansky, da por culminada la sesión.

11:20.- Xavier destaca la importancia de las relaciones con Grecia en materia de turismo, ve el designio del embajador como una “gran oportunidad” para aprender del país helénico, líder en el sector.

11:06.- La senadora del Frente Amplio, Mónica Xavier, asegura que designar un embajador en la República de Colombia es esencial por los avances en materia de agricultura en el aspecto comercial y “el proceso de reinserción de colombianos y colombianas en zonas donde hoy ya no existe conflicto bélico”.

10:38.- Se aprueba por unanimidad el proyecto -presentado inicialmente en 2014- para llamar “Rita Cincunegui de Biassini” a la Escuela Rural Nº 33 de Pueblo Biassini, en Salto, en honor a quien fuera maestra y fundadora del primer pueblo al norte del Río Negro. No hubo comentarios ni homenaje por parte de los senadores antes de la votación.

10:30.- La presidenta de la Cámara de Senadores, Lucía Topolansky, anuncia un asunto presentado fuera de hora. Senadores del Frente Amplio presentan con exposición de motivos, un proyecto de minuta de comunicación, por el que se solicita que el Poder Ejecutivo tome la iniciativa para establecer normas que regulan el funcionamiento y la financiación de partidos políticos, y así asegurar la aprobación antes de noviembre.

10:29.- La escuela N°105 de Salto se llama, a partir de ahora, Pedro Benito Solari, tras la aprobación unánime de la Cámara de Senadores. Este reconocimiento, recalcan los senadores Pedro Bordaberry (Partido Colorado) y Julio Silveira (Partido Nacional) significa más que agradecer que la tierra fue cedida por Solari; significa, también, traer el recuerdo de quien fuera el pionero de la citricultura en el país. 

10:07.- Se aprueba por unanimidad el tratado de protección de inversiones. Pedro Bordaberry, senador del Partido Colorado, afirma que habían pedido esto en el pasado y “se logró; siendo coherentes, estamos votando afirmativamente”.

10:01.- Pintado habla sobre los objetivos del tratado: dar protección a los contribuyentes de ambos estados y estabilidad a las normas tributarias, evitando la carga excesiva e injusta para ellos, prevenir discriminación y garantizar la igualdad en el trato de nacionales y extranjeros, facilitar la expansión de las empresas, combatir evasión e ilusión al tener más información interna y promover inversión en el país.

10:00.- Tercer punto de la orden del día, convenio entre Uruguay y Chile para eliminar la doble imposición de impuestos sobre la renta y el patrimonio,y  para prevenir la evasión fiscal y su protocolo. Este principio evita que se pague el mismo tributo en ambos países al comercializar productos o invertir.

09:58.- Se aprueba por unanimidad la petición del Senador Amorín de aplazar el tratamiento del segundo punto de la orden del día, ceder predios  en la Rambla Costanera Sur de Montevideo al Poder Ejecutivo, para la construcción de una terminal Fluvio-Marítima.

09:56.- Se aprueba por unanimidad aplazar la discusión sobre la ley de partidos políticos.

 “Si no se vota este año, no hay proyecto de ley; porque cuanto más cerca estamos de la elección, más lejos de la posibilidad de cambio” – Enrique Pintado

09:54.- El senador Enrique Pintado, sobre financiamiento de partidos políticos, exige que se decida antes del receso parlamentario. “Nosotros queríamos tocarlo la semana pasada y el Partido Nacional pidió que fuera hoy. Yo lo que pido es el compromiso de los partidos de que será antes de noviembre”, apunta.

09:51.- Se posterga oficialmente el tratamiento del tema. El senado retrasa la discusión. Se retorna el proyecto a la Comisión de Partidos Políticos, se agrega una sesión extraordinaria y luego el tema vuelve a sala.

09:49.- Pintado propone citar una Comisión extraordinaria de partido, para ver mejoras del proyecto y fijar una sesión parlamentaria extraordinaria para el lunes 22 de octubre, esperando al senador Heber. Se apela a su colega de partido, Jorge Larrañaga, para confirmar la petición.

09:48.- Habla el senador del Frente Amplio, Enrique Pintado: “El Partido Nacional había pedido una postergación del tema hasta el regreso del senador Luis Alberto Heber”. Es la segunda vez que el Partido Nacional pide aplazar la decisión; la primera, en septiembre, se debió a un problema interno.

09:44.- Empieza la consideración de la orden del día. La presidenta, Lucía Topolansky, lee el primer punto. Modificaciones a la Ley Nº 18.485, de 11 de mayo de 2009, sobre financiación de Partidos Políticos, normas complementarias y concordantes. Tema en agenda desde hace varias semanas, ya que este cambio pretende prohibir que las empresas financien partidos políticos.

09:30.- Da comienzo la sesión. La presidenta, Lucía Topolansky, abre el acta y se comunican las aprobaciones y determinaciones tras la última sesión.

09:10.- La orden del día será la discusión general y particular de los siguientes proyectos de ley: modificaciones a la Ley N°18.485, de mayo de 2011, sobre Partidos Políticos; potestad del Poder Ejecutivo de enajenar Padrones en la Rambla Costanera Sur de Montevideo para la construcción de una Terminal Fluvio-Marítima; Convenio entre Uruguay y Chile sobre política impositiva; nombre de la Escuela N° 105 del departamento de Salto y de la Escuela Rural N°33 del mismo departamento; designio de cargos de Fiscales Adscriptos, a solicitud del Poder Ejecutivo; informes de la Comisión de Asuntos Internacionales sobre el designio de Embajadores Extraordinarios en la República de Colombia y la República Helénica.

09:00.- Comienza en treinta minutos una nueva sesión ordinaria de la Cámara de Senadores de la República Oriental del Uruguay. Actualizaremos la información con la orden del día.

 

 

Paso a paso: mate

SOFÍA PINTO.- El mate es una popular infusión sudamericana, típica de Argentina y Uruguay. La bebida, consumida en sus orígenes por los guaraníes, tiene un sabor amargo y con efecto energético. Te contamos el paso a paso de su preparación, un ritual específico.

Amar libremente

Amar libremente es aceptar que el otro es otro.

Es despojarse de todas las creencias, de todos los preconceptos de relación que traemos en nuestras espaldas. Es aprender a amar con quien tenemos al lado.

El amor tiene millones de manifestaciones. Nos hicieron creer que si no estaban, el otro no nos quería. Nos hicieron creer que siempre hay que dar y recibir en la misma medida. Que siempre, aunque no lo demostremos, hay que esperar que el otro cambie algo que no nos gusta. Nos hicieron creer que para que nos amen tenemos que cambiar cosas que al otro no le gustan. Nos hicieron creer que, aunque no nos hagamos bien, tenemos que intentar seguir juntos, porque construimos algo y no hay que derribarlo.

Nos pintaron relación monogámica y patriarcal como sinónimo de amor. Nos convencieron de que si no te responde el “te amo”, preocupate y que si no te escribe siempre, seguro te superó.

Que el otro tiene que manifestar su amor igual que nosotros. Nos enseñaron a medir con nuestra vara algo intangible e inconmensurable como es el amor de otro. Nos convencieron de que la unidad de medida del cariño es el tiempo y no la intensidad.

Naturalizaron los contratos firmados en papeles como manifestaciones de amor. Estructuraron el amor, a los dos meses te quiero, a los seis te amo, a los años mudarse, y si no tenemos etiqueta no somos nada.

Si te celo es porque te quiero, porque es normal ser posesivo, aunque sea un poquito.

También nos afirmaron que el enamoramiento se va y que cosas que al principio nos gustan del otro, después nos van a molestar o aburrir. ¿Y quién carajo son para decirnos eso?, ¿para ‘enseñarnos’ a amar?, ¿para determinar a priori que todo eso va a pasar?

Amar libremente es amar sin expectativas. Aceptar al otro en toda su dimensión, como compañero de camino. Amar despojados, amando amar y disfrutando que nos amen, sin volver ese amor el único motor de nuestra vida.

Amar es mirar al otro y quererlo feliz y libre, en su camino, creciendo y disfrutando mientras podamos ir al lado suyo.

Es difícil deconstruir pensamientos que naturalizamos, darnos cuenta de que no tiene por qué ser así, que no es así. Pero es sano y necesario frenar, sentir y notar si estamos yendo hacia donde queremos.

El amor libre no admite un “aunque”, implica un ejercicio de real empatía, de entender que no se ama “a pesar de que algo no me gusta”, que amar no implica enlistar lo que creemos defectos y dejarlos pasar. Es real y profundamente aceptar al otro en toda su dimensión e integridad.

Para amar libre primero hay que amarse, con intensidad y firmeza, para bailar de a dos sabiendo que no vamos a permitir que nos pisen el pie con malicia. Porque amar libre también es saber alejarse cuando juntos no funcionamos, que a veces ya no nos articulamos, que “esto no me gusta de vos” no es sinónimo de que nos lastimen con intención.

‘Nosotros’ es ir cada uno en su balsa, con las balsas cerquita, yendo en la misma dirección.

Ilargi

Me bajé del auto y me sumergí en la oscuridad de la playa, desecha en mil pedazos por la luz atropelladora de la luna, toda ella llena, vibrante, anaranjada a mis ojos.

Corrí a la orilla del océano, justo donde el último reflejo se convertía en una fina línea que parecía apuntar hacia mí. Puse mi cuerpo en cuclillas, apoyé los brazos sobre los muslos, coloqué la palma de las manos hacia arriba e inhalé, profundo y continuado. Me llené de aire de luna, de oxígeno y salitre. Y vibré con ella, como ella.

Cuatro niñas pequeñas correteaban a unos cien metros, chapoteaban en el agua, gritaban, apenas distinguiéndose entre ellas, disfrutando de la picardía de animarse a meterse al agua cuando el sol ya se ocultó. Me esforcé por convertirlas en parte del ambiente; sus risas, los golpes de sus pequeñas manos en la superficie. Entendí que somos uno en el mundo, con los demás.

Cerré los ojos nuevamente y sentí la arena colarse entre los dedos de mis pies. Seguía en la misma posición, consciente de cada parte de mi cuerpo, con la luz penetrando mi cuerpo por cada poro, revolviéndose dentro y saliendo, desparramándose.

Era una de esas noches que te invitaban a quedarte fuera, a romper esa costumbre de cerrar las ventanas, los ojos y el alma, de encerrarte y entregarte a la tradición del interior. El aire bailaba tibio, húmedo, envolviéndome e invitándome a bailar con él. Me arrullaba el sonido de las olas calmas y me tranquilizaba aquel foco guía. Así que me quedé.

Sentada allí, con papel y lápiz en mano, cómoda en la noche, con los ojos ahora abiertos mirando a la que siempre será mi compañera. En ese momento entendí que la soledad no existe más allá que dentro nuestro. Comprendí que no importa el momento ni el lugar, ella siempre va a estar allí.

Respiré hondo, me recosté sobre la arena, cerré los ojos, abrí las manos y me entregué, justo cuando la espuma alcanzaba las palmas de mis pies.

Un cuento breve

Nos creíamos desnudos y no era más que un espejismo. Estábamos convencidos de conocer cada rincón del otro, cada pensamiento. No dudábamos de saber dónde tocarnos, cómo excitarnos, qué nos hacía llorar, con qué reíamos.

Por meses, nos sumíamos en ensoñaciones interminables en las que caminábamos por aquella playa, la que nos había encontrado como amigos hacía años, la más celeste sobre la tierra. Avanzábamos tomados de la mano, sonriendo, cantando, tirándonos arena el uno al otro, siendo cómplices, compañeros.

Acumulamos deseos de abrazarnos, de recorrernos el cuerpo a besos, leernos poesía. Nos extrañamos sin alejarnos y nos amamos sin estar cerca.

Proyectamos viajes, libros, alegría y libertad sin fin. Barreras rotas, estructuras desvanecidas, eterna exploración de un mundo por descubrir, océanos en los que sumergirnos y montañas por escalar. Queríamos conquistar el mundo juntos, porque ya nos habíamos conquistado el uno al otro.

Parecía la mejor historia jamás escrita y aún no vivida.

El primer abrazo me estremeció antes de dárselo. Lo vi desde lejos, mientras avanzaba hacia el grupo de personas en el que se encontraba. El sol del atardecer recaía sobre su rostro, achinando sus ojos, de un verde intenso. Estaba bronceado, producto de un extenso viaje por Latinoamérica del que acababa de regresar. Se reía, aún ajeno a mi presencia. Cuando me vio, se acercó a mí y nos fundimos en un abrazo tan anhelado como apretado, apasionado, interminable. Nos lo debíamos.

Estábamos vacacionando en el mismo balneario, con nuestros amigos, esos con los que disfrutás unas semanas y después no se ven por el resto del año, pero, cuando se reencuentran, parece que no hubiera pasado tiempo entre el verano anterior y ese. Con esas personas uno vive los mejores momentos de su vida, atesora recuerdos y vive experiencias únicas; no los mata la rutina.

Contábamos con apenas seis días para vivir todo lo que nos habíamos prometido, para acumular sonrisas, anécdotas, hacer el amor cuantas veces pudiéramos, estar juntos, estar solos, compartir tiempo con los amigos, alejarnos de a ratos.

Nos golpeó la realidad. En su humanidad y en la mía, perdimos la magia de los versos, de las ilusiones, de la utópica teoría del amor. Nos tocábamos y no era lo que imaginamos. Nos reíamos, nos besábamos, pero no éramos el nosotros que creíamos que seríamos.

No dudo de las ganas desenfrenadas de amarnos y convertir la tinta en piel. Pero en nuestra corporeidad, en el ser manifestado, se desdibujaron los límites ideales y se tiraron sobre la mesa las cartas de nuestra carne, de nuestros miedos -todo lo que elegimos ocultar mientras pudimos.

No fuimos abrazo ni piel, pero fuimos poesía.